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La sabiduría ancestral de las Artes Marciales. Parte 1

Bruce Lee y Operación Dragón

A todos nos fascina la filosofía implícita en las películas de artes marciales, pero para entenderla a fondo, necesitamos entender el contexto y el origen de las costumbres y las frases. En este artículo, quiero compartirte el significado de algunas frases llenas de sabiduría en una escena de la película operación Dragón, espero que lo disfrutes…

En la primera versión de la película “Operación Dragón”, se borró esta escena porque los productores creyeron que era demasiado “filosófica” como para que el público la entendiera, y aunque en las nuevas versiones de la película ya aparece ésta escena, su contenido sigue siendo muy profundo, así que vamos a “desmenuzarlo” para entenderlo mejor.

He incluido un clip con la escena (en inglés), pero aún así voy a escribirla para que la podamos comentar:IFrame

Maestro: Veo que tu talento ha superado el nivel físico. Tus habilidades surgen ahora de un entendimiento espiritual. Te tengo unas preguntas ¿Cuál es la máxima técnica que quieres alcanzar?

Bruce Lee: No tener ninguna técnica

M: ¿En qué piensas cuando enfrentas a un oponente?

BL: No hay oponente

M: ¿Y por qué es así?

BL: Porque la palabra “Yo”, no existe…

La escena sigue, y de hecho comentan todavía más cosas interesantes que abordaré en otro artículo, pero con la finalidad de no hacer éste artículo tan extenso, analicemos hasta aquí la escena y su contenido:

“Veo que tu talento ha superado el nivel físico. Tus habilidades surgen ahora de un entendimiento espiritual”

¿Has escuchado esta frase antes, que el talento de un artista marcial supere el nivel físico y que las habilidades surjan desde un entendimiento espiritual?

Es algo muy profundo, tan profundo que probablemente solo un puñado de practicantes pueden soñar con alcanzarlo. Según las culturas ancestrales, cuando mente, cuerpo y espíritu se fusionan a través de entrenamiento, adentro del ser humano “surge algo más”, un espíritu, una presencia casi sobrenatural, que no es nosotros, por lo menos no el Yo cotidiano, sino, un espíritu puro y poderoso. Se dice que cuando un artista marcial puede alcanzar este estado de consciencia, ha alcanzado la máxima meta a la que puede aspirar un practicante. Para mayor referencia, te recomiendo que leas alguna de las biografías de Morihei Uyeshiba, el fundador del Aikido. En ella se describe cómo O Sensei Uyeshiba alcanza este estado. Continuemos…

M: ¿Cuál es la máxima técnica que quieres alcanzar? BL: No tener ninguna técnica

Normalmente en las artes marciales nos enseñan todo lo contrario: Alcanzar el dominio de las técnicas, y eso es bueno (por un tiempo), pero una vez que hemos perfeccionado los movimientos, deberíamos evolucionar a la “no técnica”. Si has leído El Tao del Jeet Kune Do de Bruce Lee, entenderás perfectamente de lo que te estoy hablando. Si no lo has leído, te recomiendo que lo leas, por favor recuerda que las artes son mucho más que movimientos. Si quieres ser un verdadero artista marcial, debes ser también un hombre o mujer con mucho conocimiento.

Así que, “no tener técnica” es alcanzar el nivel en que el dominio motriz es tan alto, que no sigues ya prácticamente un patrón, te adaptas al oponente y a la necesidad de moverte, como si fueras de “plastilina”. Por eso comenta más adelante Bruce: “Si el oponente se expande, yo me contraigo y viceversa”. Esta también es una habilidad muy alta en un practicante de artes marciales, ya que requiere años y años de práctica alcanzar tal maestría. Sigamos…

M: ¿En qué piensas cuando enfrentas a un oponente? BL: No hay oponente M: ¿Y por qué es así? BL: Porque la palabra “Yo”, no existe

¡Esto es también muy elevado! No puedo explicar esto, sin hacer alusión al Budismo. El Budismo influenció la filosofía de las artes marciales durante siglos, incluyendo el mismísimo Shaolín. La meta del Budismo (en un intento por resumirla en palabras burdas), es alcanzar un estado de consciencia en el que el hombre ya no está apegado a nada, ni a nadie, un estado en el cuál, el “espíritu”, esa presencia de la que hablamos con anterioridad, se vuelve permanente en todas nuestras actividades cotidianas; y en el caso de un artista marcial, este estado se extiende también al combate.

De modo que si un practicante ha alcanzado este estado de consciencia y entabla una pelea, éste ya no está apegado, no siente ira, no hay ya en él un “ego”, esta clase de persona ya no pelearía por fama, ni por dinero, por reconocimiento, ni sentirá placer al propinarle una paliza a otro, para esa persona TODO ES UNO, todos estamos conectados y somos parte de algo más grande, y es por eso que Bruce dice que la palabra Yo no existe. Interesante ¿No?

Ahora, te invito a reflexionar un poco. En nuestro modelo moderno y occidental de las artes marciales ¿No estamos a “años luz” de esta clase de entendimiento y nivel? Y… ¿No valdría la pena entender un poco más sobre esta área de las artes marciales? ¿No te gustaría aprender ejercicios psico- físicos que te ayuden a despertar este “espíritu” y expresarlo a través de las artes marciales?

Decía un maestro espiritual que tuve: “Las metas espirituales sí son metas grandes. Las metas de la consciencia tal vez sí son metas demasiado grandes para el hombre común, quien solo piensa en vivir una vida cotidiana, con metas mundanas y deseos materiales. Pero aún así, las metas espirituales, por grandes que parezcan, tampoco son cosa del otro mundo, ¡las podemos alcanzar! Y no necesitamos raparnos la cabeza, vestirnos de naranja, ni irnos al Tíbet para lograrlo, podemos alcanzarlas aquí y ahora, con lo que sea que tengamos a disposición, y en el tipo de sociedad en la que nos tocó vivir, porque es nuestro derecho divino”.

Espero que este artículo te haya inspirado y te haya hecho desear eso que ya nadie anhela: El espíritu de las artes marciales, porque las artes marciales no se tratan nada más de golpes, patadas y pelear por un trofeo.

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