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¡Siéntete como una fuerza de la naturaleza!

¡Siéntete como una fuerza de la naturaleza!, le suelo decir a mis alumnos cuando entrenan, y algunos de ellos me voltean a ver como diciendo: “¡Este Sensei ya se volvió loco, le ha de faltar un tornillo!” ¿Qué rayos es sentirte como una fuerza de la naturaleza?

Dicen que Gichin Funakoshi, uno de los padres del Karate, se paró en posición caballo sobre el techo de su casa durante una terrible tormenta, para demostrar el poder que te da el Karate. ¿Te imaginas eso? ¿Puedes imaginar la determinación, el carácter y la fuerza de voluntad que debe tener un hombre para hacer una cosa así? ¿Sabes cómo debe sentirse un hombre que se cree con la capacidad de enfrentar una tormenta de esa manera? Dicen que el viento lo arrojaba lejos del techo, y él volvia a subirse como podía, una y otra vez, y regresaba a su posición ¡Un hombre así, innegablemente debe sentirse en sí mismo como una fuerza de la naturaleza! Solo una fuerza de la naturaleza sería capaz de enfrentarse a otra fuerza de la naturaleza de ese modo.

Pero los hombres comúnes, ¿Cómo nos enfrentamos a las tormentas de nuestras vidas? Cuando una tormenta de la vida viene y nos golpea ¿Cuál es nuestra reacción?, honestamente, ¿Explotamos y perdemos el control? ¿Salimos despavoridos? ¿O como Funakoshi Sensei, nos enfrentamos a ellas sintiéndonos como una fuerza de la naturaleza?

¿Qué hace falta para sentirnos como una fuerza de la naturaleza? Yo digo que entrenamiento. Todas las virtudes que sean necesarias para llegar a desarrolar esta clase de fuerza interior y tenacidad, no llegan por casualidad, del mismo modo que un hombre no escala el monte Everest por casualidad. Esta clase de tenacidad y fuerza de espíritu, solo nos la puede dar la ardua disciplina. Y no una disciplina cualquiera, sino la auto disciplina.

La disciplina más difícil de todas es la auto disciplina, porque en ella nadie te obliga, no lo haces por nadie más, si quieres no puedes hacerlo, a nadie más le importa. Así que depende nada más de tí. Lo haces por tus propios motivos, por tus propias razones; y es por eso que esta clase de fuerza, es muy probablemente lo que identificamos, en aquellas personas que admiramos, ya sean de la vida real, o arquetipos ficticios tomados de un Cómic. ¿Qué representan Spiderman o Súperman, sino fuerzas de la naturaleza? ¿Y por qué admiramos tanto a nuestros súper héroes? ¿No será que proyectamos en ellos nuestro deseo de sentirnos como ellos, poderosos, invencibles? Y aquí regreso a Funakoshi… ¿Cómo debería sentirse un hombre para enfrentar a una tormenta, si no es poderoso e invencible por dentro?

Así que, cuando le digo a mis alumnos que se sientan como una fuerza de la naturaleza, me refiero a que se sientan así en su interior, que se sientan poderosos e invencibles, capaces de enfrentar cualquier cosa ¡Y tampoco me refiero al ego! Puedo sentirme poderoso, puedo sentir la confianza de que puedo hacer cosas grandes, y puedo sentir que tengo la fuerza para no darme por vencido, y al mismo tiempo ser amoroso y respetuoso. Sentirte “invencible” no quiere decir que seas tonto e imprudente, quiere decir, que no importa lo que pase, si has decidido algo, no te vas a dar por vencido. Al igual que poderoso no quiere decir que te vas a sentir superior a los demás, quiere decir que sientes confianza en tí, y en el poder que te has ganado entrenando. Un alpinista siente confianza para retos grandes y arriesgados, pero su confianza proviene del hecho de que se ha entrenado para desarrollar habilidades, que le dicen que tiene posibilidades reales para enfrentarse a ese reto. Lo mismo pasa con la auto disciplina, tienes que ganar poder y fuerza entrenando muy duro, más y más duro cada vez, para que puedas ganar poder, confianza, fuerza, voluntad, determinación y más disciplina por ende.

Pero… solamente tirar golpes y patadas durante el entrenamiento, no es suficiente para desarrollar esta fuerza de espíritu de la que estamos hablando… ¡Debes entrenar el espíritu en sí mismo! ¿Y qué es entrenar el espíritu? Para mí, entrenar el espíritu es sentirme como una fuerza de la naturaleza cuando entreno:

Cuando entreno, me permito a mí mismo sentirme como una “tormenta”, como un “huracán”, como una estrella resplandeciente, poderosa y llena de nergía que salpica fuego en cada golpe y en cada patada ¡Y entonces experimento una fuerza casi sobrenatural vibrando en cada particula de mi ser!,  y en esos momentos… después de la tormenta del entrenamiento, cuando viene la calma otra vez, me siento más fuerte, más poderoso, siento que tengo más voluntad, extrañamente no me siento cansado, mi cuerpo está cansado, pero este espíritu que vive adentro de este cuerpo, se siente invencible, poderoso y libre. En esos momentos, siento que podría pararme igual que Funakoshi, en el techo de mi casa y enfrentar arrogantemente a una tormenta, desafiarla y gritarle: “!¿Eso es todo lo que tienes, tormenta mediocre?!”

Dime, honestamente. ¿No crees que el mundo sería mejor si todos los hombres pudiéramos sentirnos así todo el tiempo? ¿No seríamos capaces de crear cosas extraordinarias si sintiéramos esta clase de confianza todo el tiempo? Pero ese es precisamente el problema, que podemos sentir este estado solo un momento, pero luego volvemos a nuestra vida cotidiana y no “achicamos” nuevamente.

Esta sociedad es tan “chistosa”. Nos educan para sentirnos pequeños, “achicados”, pedimos permiso y aprobación para todo lo que hacemos, escuchamos a todo el mundo, pero nunca nos escuchamos a nosotros mismos, porque no sentimos confianza en nosotros mismos, porque nos importa demasiado el “qué dirán”, porque queremos encajar. Nos educan para creer que somos arrogantes si nos sentimos poderosos, nos educan para tener miedo, para no intentar cosas grandes por miedo a fracasar, nos educan para buscar siempre “lo seguro”, y no arriesgarnos, y por eso ya no vemos como algo normal el sentirno poderosos e invencibles y, una vez más… no hablo de arrogancia, hablo de confianza y auto estima en su máximo esplendor…

Pero, debemos entrenarnos muy duro, si queremos desarrollar esta clase de confianza, y las artes marciales, si las practicas con todo tu espíritu puesto en ello, si las entrenas sintiéndote como una fuerza de la naturaleza, te pueden ayudar a ejercitar esta clase de poder. ¿No es eso lo que demostró Funakoshi en aquella tormenta?: El poder del espíritu poderoso e invencible que vive adentro de nosotros

Así que hoy o mañana, cuando vayas a entrenar de nuevo, inténtalo. Pon la música que más te gusta y te motiva, créate un contexto emocional adecuado ¡Tómatelo en serio! No sientas verguenza. Olvídate del qué dirán y métete en tu rol de artista marcial, acuérdate de Funakoshi y siéntete como una fuerza de la naturaleza, y mientras pateas y golpeas, siéntete poderoso, esplendoroso… ¡Siéntete como una fuerza de la naturaleza!…

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