¿Cómo se elaboran las katanas?

En esta ocasión les hablaremos de un tema un poco más técnico, claro que en Combate Ninja nos enfocamos no solo en las técnicas sino también en la filosofía que conlleva blandir una espada japonesa.

Ya sea de foamy, madera o metal; la Katana es un arma muy representativa para los guerreros de la cultura japonesa, díganse Samurái o Ninja, quienes tenían todo un trasfondo cultural y espiritual que abarcaba desde la elaboración de la Katana como tal, hasta el desarrollo de las técnicas para el uso y manejo de la misma.

Cabe mencionar que la Katana no surgió como diseño único, también hubo diseños antecesores que la ayudaron a ser una leyenda a través del tiempo y de la historia.

Surgimiento

Según dice la leyenda, fue el herrero Amakuni, cabeza de un grupo de forjadores al servicio del Emperador,  quien propuso un nuevo diseño de espada. Amakuni, resentido de ver cómo las espadas de los guerreros sucumbían ante el adversario, decidió poner solución.

Estudiando los restos de las espadas destruidas observó que la causa estaba en que habían sido mal forjadas y al golpear contra objetos duros como las armaduras se rompían, el resultado fue la forja de la primera espada larga de un solo filo con una curvatura en el borde; así nació la espada Tachi, antecesora directa de la Katana.

La diferencia fundamental entre ambas, era la forma en que era llevada por los guerreros: la Tachi se colgaba del cinturón con el filo cortante hacia abajo, mientras que la Katana se colocaba con el filo hacia arriba.

La espada era frágil y se hizo necesario un nuevo diseño: la Katana. Esta espada está diseñada para cortar desde abajo hacia arriba al efectuar el movimiento de desenvainado. La Katana nació en el periodo Kamakura (1185-1332) según unas versiones o en la era Nanpokucho (1334-1393) según otras.

Fabricación

El proceso de fabricación de la Katana es largo, complejo y está marcado por un fuerte componente simbólico.

Los artesanos eran alquimistas que gracias a la experiencia lograron conocer los secretos del metal transmitiéndolos de generación en generación. El herrero rezaba una oración a Buda antes de comenzar a crear la espada, algo que demuestra la espiritualidad que rodeaba a todo el proceso de forja.

La fabricación puede dividirse en cuatro fases fundamentales, que cuentan cada una con un maestro experto para su realización:

Fundido: El acero de la Katana procede de una arena de hierro muy refinada. Para conseguir el acero característico es necesario extraer el oxígeno e introducir carbono. Esto se logra fundiendo el acero y el carbono a baja temperatura en unos hornos denominados Tatara, durante 3 días y 3 noches sin dormir. Incluso después del esfuerzo, si el maestro determina que el acero carbonizado Tamahagane no es de buena calidad, el proceso deberá iniciar desde cero.

Plegado: Es un proceso que tradicionalmente se realiza a mano y requiere gran precisión por parte del artesano y sus ayudantes. Consiste en calentar el material, martillearlo y enfriarlo en agua para hacerlo más fino y alargado, cuando ha alcanzado el doble de su longitud, el metal se dobla sobre sí mismo hasta conformar exactamente el mismo ladrillo original Kitai, pero con dos capas de acero entre sí, repitiendo la operación como mínimo doce veces. La longitud que se logra es similar a la original pero el número de capas puede ascender hasta las 5000 por cada centímetro de acero. Este proceso pretende mezclar el hierro y el acero para que el bloque sea uniforme en toda su estructura y eliminar a su vez las impurezas. Así como lograr una cantidad muy baja de contenido en carbono lo que aporta a la espada su flexibilidad y su filo característico.

Dadas las características tan contrarias de cada metal, se hace un último proceso de fundición en el cuál a la parte más baja en carbón (Kawagane) se le da una forma de “v”; en el espacio creado entre las dos capas de metal duro se coloca un corazón de acero en alto contenido de carbono (Shingane). Y se da un último proceso de forja para unir estos dos elementos en una sola pieza para después, darle la forma de una espada (Sonobe).

Templado diferenciado: Este proceso pretende endurecer el filo de la espada y a su vez mantener la flexibilidad del lomo. Para ello a la hora de templar el arma se extiende sobre el lomo una gruesa capa de una mezcla de arcilla, arena y ceniza; mientras que en el filo la mezcla se completa con polvo de carbón y la capa que se extiende es más fina. Tras el proceso de calentamiento y enfriado, se obtiene un temple duro para el filo y más blando para el lomo, así como el desarrollo de la curva natural de la espada.

Pulido: Afila la espada para darle su forma definitiva, el brillo y el filo característico.

En este punto se ha terminado solo la hoja de la espada, aún faltan varios otros elementos para poder decir que es una verdadera katana. Durante el proceso se tienen en cuenta todas partes que conforman la katana, y se pone especial atención y cuidado para mostrarlos de la mejor forma, algunos de estos son:

  • Hamon: línea diferencial del temple de la hoja. Por ejemplo ondulada en el estilo notare.
  • Hi: Surco longitudinal en la hoja, utilizado para aligerar la pieza. Otra de sus funciones es absorber y repartir la tensión de los golpes, evitando el deterioro o la torsión de la hoja.
  • Iori-mune: tipo de nervio de la hoja sin rebaje.
  • Kissaki: punta.
  • Mei: firma del armero, normalmente en el nakago.
  • Mekugis: pasadores que sujetan la tsuka(mango) al nakago (espiga), solían ser de madera de bambú.
  • Mekugi-ana: agujeros para los pasadores.
  • Menuki: aplicaciones metálicas ornamentales en los laterales del mango.
  • Moto-haba: ancho de la hoja.
  • Moto-kasane: espesor de la hoja en el habaki.
  • Mune: contrafilo.
  • Nagasa: longitud.
  • Nakago: espiga, parte de la hoja que entra en la empuñadura.
  • Niké: rebaje del nervio.
  • Saki-haba: anchura de la hoja al comienzo del kissaki.
  • Samé: forro de la tsuka. Solía ser de piel de tiburón o raya para evitar el deslizamiento del tsuka-ito.
  • “Saya”: vaina de la katana
  • Sori: curvatura.
  • Sugata: tipo de hoja.
  • Tsuba: guarda, rodela. Parte que separaba la hoja del mango. Solía decorarse con motivos naturales.
  • Tsuka: mango.
  • Tsuka-ito: encordadura del mango.
  • Yokote: línea que separa la punta del resto de la hoja.

 

El resultado final del proceso ofrece una Katana caracterizada por el bimetalismo, que combina hierro y carbono, y dota a la espada de una dureza y una flexibilidad difíciles de superar.

Combate Ninja

Una vez conociendo un poco del proceso de forja de una katana, podemos hacer una analogía con la formación del espíritu de una persona, ya sea hablando en un ámbito profesional o personal, por ejemplo: el proceso en el cual el metal es forjado y doblado para darle forma la espada, no sólo sirve para darle la resistencia al acero sino también sirve para quitar las impurezas que podrían hacer frágil al material. Esto mismo visto en los seres humanos es el proceso de aprendizaje en el cual la persona a través de sus experiencias y la educación puede ir formando un carácter propio.

La analogía en el proceso de pulido de la espada es más evidente, ya que esta analogía también es utilizada en varios medios como la escuela o el trabajo, en los cual a través de la enseñanza y el aprendizaje las personas pueden ir puliendo sus habilidades, conocimientos, capacidades y talentos para poder desarrollarse de la manera más óptima en cualquier ámbito.

Recuerdo una ocasión, en la cual, durante un curso de fotografía que tomé, el maestro nos pidió hacer un autorretrato en donde no apareciéramos físicamente, sino que a través de lo que conocíamos de nosotros mismos, nuestras habilidades, actitudes y aptitudes; nos diéramos a conocer nosotros mismos. Esa ocasión yo tomé la foto de una espada, porque como mencioné anteriormente creo firmemente que una persona tiene la capacidad no sólo de forjarse a sí mismo, sino de forjar su propio destino.

Cómo es de esperarse una persona no puede tener exactamente el mismo proceso que una espada, debido a que las personas están en constante evolución. Para esto creo firmemente que es muy importante, si no es que vital, el tener alguna guía espiritual o filosófica; entrenar un arte marcial integral que no solamente entrene el cuerpo físico a través de las técnicas determinadas, y que guíe las personas a poder crecer espiritualmente, a poder superar los temores, el dolor y las penas que puedan estar cargando a cuestas; y así llegar a un estado de plenitud, centralidad y paz.

En las diversas artes marciales que he tenido la oportunidad de practicar, taekwondo, judo, jiu jitsu, lima lama, etc. la que más me ha fascinado ha sido el ninjutsu.

Sinceramente porque me encantó la idea de poder blandir una katana, que es una de mis armas favoritas, no sólo por la eficacia en el campo de batalla y al momento del combate sino también por la belleza que hay en las katas y en la práctica del iaido, las cuales se especializan en perfeccionar los movimientos de una manera estética y eficaz.

Una de las ventajas del soft combat en combate ninja, es que podemos utilizar y practicar las distintas técnicas desarrolladas para el uso de la katana con la mayor seguridad que nos puede ofrecer una espada de foamy. Permitiendo así que las personas puedan divertirse al máximo y disfrutar de la experiencia en carne propia de ser un guerrero por un día.

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